Escuchadle

 
 

Un profeta como Moisés,
Dios levantaría.
Escuchadle,
porque las palabras de Dios hablará
para traer la verdadera vida
a todos los que busquen.

Uno que serviría,
humilde y dócil,
un hombre de dolores,
familiarizado con el dolor,
colgado como un ladrón.

La Piedra rechazada
es el fundamento de la fe.
El camino al Padre
pasa por el Hijo,
un Cordero y un Pastor
en uno.

Un Rey en una cruz,
no en un trono.
Vino a los Suyos.

Su muerte traería vida,
decían las Escrituras,
al recusitar de entre los muertos.
Sus obras y Sus palabras
probaron que era
el Elegido que proclamó Moisés,
maldito en un madero,
vino a expiar
y liberar a los pecadores
de la pena de pecado
merecida por ti y para mí.

La justicia de Dios
es dada por Él,
por gracia a través de la fe,
cuando crees.
Todos los que confiesan,
Él los recibirá.

Así que si estás cansado,
necesitando verdadero descanso,
descanso para tu alma,
y la verdad es tu búsqueda,
el Mesías te espera,
porque Su yugo es fácil –
Su carga es ligera.

La fe en Él te dará el derecho
a convertirte en hijo de Dios,
caminando por la fe y no por la vista.

Escrito por Jeff, staff de Life in Messiah

Para quienes deseen explorar la base bíblica de este poema, la versión siguiente incluye referencias bíblicas correspondientes a cada verso.


Escuchadle

Un profeta como Moisés
Dios levantaría (Deuteronomio 18:15; Hechos 3:22; 7:37).
Escuchadle,
porque las palabras de Dios hablará (Isaías 50:4; Juan 6:63; Juan 14:10)
para dar vida verdadera (Juan 3:16; Juan 10:10)
a todos los que busquen (Proverbios 8:17; Isaías 55:6; Jeremías 29:13; Mateo 7:7).

Uno que serviría (Marcos 10:45),
humilde y manso (Zacarías 9:9; Isaías 42:2; Filipenses 2:7–8)
—un hombre de dolores,
familiarizado con el dolor (Isaías 53:3),
colgado como un ladrón (Mateo 27:38).

La piedra rechazada
es el fundamento de la fe (Salmo 118:22).
El camino al Padre
pasa por el Hijo (Juan 14:6),
un Cordero y un Pastor (Isaías 53:7; Juan 1:29; Salmo 23; Juan 10:14–18; 1 Pedro 5:4)
en uno.

Un rey en una cruz (Mateo 27:37; Juan 1:49),
no en un trono.
Él vino a los Suyos (Juan 1:11).

Su muerte traería vida (1 Pedro 3:18; Tito 3:5–7),
según las Escrituras,
al resucitar de entre los muertos (Isaías 53:10; 1 Corintios 15:1–4; Marcos 16:1–8).
Sus obras y Sus palabras
probaron que era (Juan 5:33–47)
el que proclamó Moisés,
maldito en un madero (Gálatas 3:13; Deuteronomio 21:23),
vino a expiar (Isaías 52:13–53:12)
y liberar a los pecadores (Juan 8:36; Romanos 6:18; Romanos 8:2)
de la pena del pecado (Romanos 3:23; Romanos 6:23)
merecida por ti y por mí (2 Corintios 5:21).

La justicia de Dios
es dada por Él (Romanos 10:1–4),
por gracia a través de la fe,
cuando crees (Efesios 2:8–9).
Todos los que confiesan (Romanos 10:9–13),
Él los recibirá (Juan 6:37).

Así que si estás cansado,
necesitando verdadero descanso,
descanso para tu alma (Mateo 11:28–29)
y la verdad es tu búsqueda (Proverbios 23:23),
el Mesías espera,
porque su yugo es fácil
– su carga es ligera.

La fe en Él te dará el derecho
a convertirte en hijo de Dios (Juan 1:12),
caminando por fe y no por vista (2 Corintios 5:7).


Escrito por Jeff, staff de Life in Messiah[1]


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La version original de este poema está en inglés. Haz click aquí para leerla.

Gerardo Coronado

Graphic & Web Designer Team Lead for Life in Messiah International. Living in Mexico. Standing with Israel.

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